Los amantes del arte están de suerte. Ayer se inauguró en el
Museo Picasso de Barcelona una exposición que recoge por primera vez la colección privada del artista
Pablo Picasso compuesta por grabados japoneses que influenciaron parte de su obra. Estos grabados llamados
shungas, que serían una versión erótica de los conocidos
ukiyo-e, se exhibirán
hasta el día 14 de febrero del próximo año. Este espacio estará compuesto por 19 grabados (de los 61 que poseía) que se contraponen a obras del artista para así reflejar la influencia de este arte japonés en el pintor malagueño.